¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

Por J. Lump

El conceto es el conceto […] A los hechos me repito.

(Manuel Manquiña, AIRBAG, 1997)

No me gusta el cine español. Así, sin fisuras.

A un tipo con más dudas que certezas, afirmaciones como esta le llaman poderosamente la atención. Cuando oigo a alguien pontificar así me invade una sensación, mezcla de envidia y sorpresa, que convierte a mi interlocutor en un ser cuasi divino, de esos que tienen respuesta para todo; que se despiertan a las 5.30am para hacer deporte y que consiguen bajarse de un viaje de tres horas de avión sin una arruga en la camisa. Los envidio.

Por eso, cuando tengo la fortuna de encontrarme con alguien así, no puedo evitar arrinconarlo y someterlo a un tercer grado. No con la intención de comprobar lo sólido de su opinión, sino para saber cómo ha llegado a ella e intentar imitarla en alguna faceta de mi vida.

Porque puedo entender que no te guste una película determinada. O que un actor te caiga antipático porque tal vez conozcamos demasiadas cosas de su vida privada. O que aborrezcas a cierto director porque las películas que hace son siempre iguales y no le encuentras la gracia. Acepto incluso que puedas echar pestes de una determinada productora que obtiene financiación de negocios poco transparentes. Pero afirmar sin más que “no te gusta el cine español” no tiene ni pies ni cabeza. Es una generalidad tan vaga y tan gratuita como decir que no te gustan las frutas. Pero ¿cuál? ¿¡CUÁL!? No sabe igual un plátano que una piña; no es lo mismo un kiwi que un melocotón. ¿Podemos ser un poco más precisos, por favor?

Este verano tuve la ocasión de poner a prueba mi depurada capacidad interrogatística, pues, de nuevo, un amigo tuvo a bien formular el manido alegato sobre el cine español. Quería entender cómo era posible afirmar algo así, tan vasto, sin pestañear. Cómo actuaban los resortes de su personalidad para evitarle cualquier ápice de duda.

Es que a mí el cine español no me gusta. ¿No? No, ni un poco. Nada de nada. Ya, pero es que el cine español no es un género. El cine español es amplísimo. No puede no gustarte TODO el cine español. Será, entonces, que no te gusta el cine (me costaría el mismo trabajo entenderlo, pero esa no era la cuestión). No sé, es que no me gusta. Punto. Pero es que el cine español es Almodóvar, Garci, Buñuel, Berlanga, Fernán Gómez, Bayona, Medem, Amenábar, Coixet, Bollaín, Trueba, Saura, León de Aranoa, Sánchez Arévalo… No, pero no los directores. Ahí no entro. Aunque a alguno, ya le vale. Es que no me gustan los actores españoles. No sé, no me los creo. Bueno, pero es que en el cine español alguna vez hay actores extranjeros. Hay una película en la que Miguel Bosé es un extraterrestre que llega a la edad media y ahí sale Harvey Keitel. Y Aragorn hizo una peli española también. De mosquetero español, poco más o menos. No, pero ese no es cine español.

Trago largo de cerveza.

Pero a ver, ¿qué actor no te gusta? ¿Bardem, Landa, Banderas, Abril, Etura, Resines, Juan Diego, Suárez, Escolar, Cruz, Verdú, María o Paco León? Que digo yo que será por actores. Que hay una barbaridad. ¿Cómo no te va a gustar Eduard Fernández o Luis Tosar o Antonio de la Torre? Bueno, sí. Alguno de esos sí me gusta. Pero ya te digo que la última película que vi fue la de miedo aquella sobre cine gore y desde entonces, nada. ¿En todo este tiempo no has visto nada que te haya gustado? ¿No has visto “Los Santos Inocentes” o “Lo Imposible” o “Celda 211” o “La flaqueza del bolchevique”? ¿No te hizo gracia “AirBag” o “Amanece que no es poco”? ¿“Intacto”? ¿”Barrio?” ¿”La isla mínima”? ¡Ah, sí! Algunas de esas sí que me gustaron, sí. Un poco.

No pude evitar recordar esta mítica escena:

Además, comencé a imaginar a mi amigo con un sensor de españolidad que se activa al repasar la cartelera. Un sensor capaz de identificar si tras la elaboración de alguna película estaba la mano de algún españolito. ¡Atención! El tipo que llevaba el café a Harrison Ford y a Peter Mayhew durante el rodaje de la enésima película de las galaxias es un joven palentino que está pasando un verano en Los Ángeles para aprender inglés. Se nota claramente la influencia de ese español del demonio. Mierda de película.

Ahí lo dejamos. Llevábamos alguna cerveza de más y preferimos pasar a temas más amables. Volví a casa como pude, pero no conseguí dormirme pensado en el jodido cine español. Al día siguiente me devané los sesos (los de Google más bien) tratando de buscar películas españolas que hubiesen reventado la taquilla en los últimos años o que hubiesen logrado algún oso, palma, concha o señor con espada. Lo cierto es que no hay muchas. ¿Es posible que mi amigo tuviera razón? ¿El cine español no gusta?

Pues si de hacer afirmaciones maniqueas va la cosa, a mí sí que me gusta. De hecho, el otro día fui a ver Tarde para la ira. Me pareció espectacular. Es cierto que no soy un crítico objetivo (ni crítico ni objetivo). Por Raúl Arévalo y Antonio de la Torre dejaría de hacer lo que más me gusta en el mundo… desayunar. Son dos actores impecables. Tienen registros infinitos y llenan la pantalla. Al primero ahora le ha dado por dirigir. No pienso bailarle el agua porque como deje de actuar me veré obligado a perseguirle por la calle a lo cobrador del frac hasta que cambie de idea.

Sobre la película. Vayan a verla. Mi amigo ya ha ido. Ahora matiza su dogma: no me gusta el cine español, pero la última película española que vi, sí. Mucho.

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7 comentarios en “¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

  1. Creo que todos conocemos a alguien así. Yo tengo un amigo que encaja perfectamente en ese arquetipo. Un personaje curioso, incluso tiene (o tenía) un blog, pero creo que nunca llegó a escribir sobre cine en él.

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  2. El cine español sí tiene algo de género en sí mismo: demasiadas pautas, falta de ambición, tópicos,…las pelis que citas son muy buenas, pero de hecho solo sirven para resaltar lo malas que son la mayoría…

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  3. Qué rabia me da la gente que dice esa tontería. La próxima vez que alguien me lo diga, le someteré a un interrogatorio asi.

    PD: no entiendo por qué alguien querría renunciar al desayuno por nadie, hay que ver esa peli para entenderlo?
    subPD: en realidad, la voy a ver de todas formas 😉

    Le gusta a 1 persona

      1. Hace tiempo que aprendi a diferenciar entre las personas que son criticas de las que son tóxicas.A estas ultimas no merece la pena ni contestarles salvo que sus comentarios influyan en terceros,claro. Por cierto,me encanta la frase: ” por ellos dekaria de desayunar”

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