Todo llega.

Por J. Lump.
Solo estaba él en la sala de espera. Sentado en una silla alta, con el bastón apoyado sobre el sofá más cercano. Tenía la mirada puesta en un punto impreciso de la habitación. Tranquilo, esperaba a alguien que habría sido llamado minutos antes por el médico. Continúa leyendo Todo llega.